El
Barcelona FC, aplastó en su máxima expresión al Athlétic Bilbao
de Marcelo Bielsa 3-0 con goles de Pedro, en dos ocasiones y Messi,
despidió de la mejor forma a su gran prócer, Pep Guardiola y
consiguió el 14° título en su ciclo como entrenador culé
tras consagrarse en la Copa del Rey, en el partido disputado en el
Vicente Calderón en Madrid.
El
conjunto catalán tuvo mayor superioridad de balón, resolución a un
toque en ataque, justeza, humildad, orden, hizo fácil lo difícil, y
otros adjetivos que lo caraterizan como el mejor equipo de fútbol en
la historia. Eso es un tema a reveeer.
El
partido comenzó de manera peculiar ya que en los primeros 25
minutos, los dirigidos por Pep Guardiola, liquidaron el pleito,
colocaron el 3-0 en el marcador que luego pasó a ser el definitorio.
El primer tanto fue marcado por Pedro Rodríguez, mayormente conocido
como Pedrito, quien en el medio del punto de penal tras un
tiro de esquina ejecutado por Xavi, con la pelota boyando la colocó
y la puso contra el palo izquierdo de Iraizoz.
El
segundo, fue por medio de Messi, pero el que inició la jugada fue el
Cerebro Iniesta, quien asistió en forma maginífica a la
Pulga que rompió la valla rival con la de palo. Iban
2-0 en sólo 20 minutos, cuando en la mitad de la primera parte, a los
24 minutos, nuevamente Pedrito, al recibir un pase de Xavi, la
colocó esquinada al segundo palo del arquero que poco pudo hacer.
3-0 y los culés eran un monólogo para los de Bielsa y el
resto del público presente.
Corrían
los minutos en el marcador e iba a llegar el primer ataque del
Bilbao, pero las manos de Pinto, hombre que cubrió la portería en
todo el certamen, lo negaron. En el final de la primera etapa, el
Bilbao se animó pero no logró profundizar. Fin de los primeros 45
minutos, y a los vestuarios a corregir errores. Las dos caras de la
moneda: los de Guardiola, estúpendos por el claro dominio y la otra
cara, el comportamiento de los del obsesivo y detallista Bielsa en el
partido y las pocas llegadas.
El
complemento no fue abrumador como el primero, hubo dos variantes en
el Bilbao: el ingreso de Ander Herrera e Ibaí Gómez, por Susaeta y
De Marcos, respectivamente, y sin cambios en el blaugrana. A
los 6 minutos, Gómez desperdició una gran maniobra individual que
terminaba en una vaselina por encima de Pinto, pero se fue desviada. Al
rato, Llorente aprovechó unas situaciones e ínfimos errores en la
defensa del Barsa. Restaban 20 para el final, y Messi tuvo su
chance de aumentar pero respondió bien Iraizoz. Luego fue una clase
de fútbol con un nivel superlativo. El principal eje, el director de
orquesta, Xavi, el compositor Iniesta y el ícono Messi. Ese trío
que inculcó Guardiola, que hizó que los 14 títulos que lograron,
en solo 4 años, se consoliden. Como siempre, tras el pitazo del
árbitro, el Barsa fue un milagro convertido en rutina.
Por
otra parte, Los Leones, equipo particular por su dependencia
en España, con esa distinta desafortunada oportunidad que contiene,
pero tras el abismo, siempre viene lo bueno. Bielsa gana, pero
también pierde, porque es humano, pero convence y con ese
convencimiento logró el apoyo y el orgullo de los hinchas, el
fanatismo pleno, admiración por parte de los jugadores y la falta de
jerarquía en equipo. En ambos conjuntos se termina un ciclo o renace
otro, se verá.
Por
último, los ahora alumnos de Tito Vilanova, ex ayudante de campo de
Pep, discípulo de él, deberá afrontar un duro cruce en la próxima
temporada frente al Real Madrid de Mourinho en la Supercopa Española,
mientras que para Bielsa queda solo felicitaciones, orgullo y
humildad ya que obtuvo el décimo puesto en La Liga, y finalistas en la Champions y en esta oportunidad. Salud, maestros.

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